








Una intensa agenda de trabajo en terreno desarrolló este lunes el ministro de Defensa Nacional, Fernando Barros, en la Región de Aysén, donde participó en actividades vinculadas a la conectividad, el desarrollo regional y la presencia del Estado y de las Fuerzas Armadas en una zona estratégica para el país.
La jornada comenzó temprano en el aeropuerto de Balmaceda, donde el titular de Defensa, junto al biministro del Interior y Secretaría General de Gobierno, Claudio Alvarado, y el biministro de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, participó en la inauguración del nuevo terminal de pasajeros.
La obra, que forma parte del contrato Red Aeroportuaria Austral y corresponde a la primera concesión aeroportuaria de la región, contempla un moderno terminal de 12.391 metros cuadrados, cinco nuevos puentes de embarque y nueva infraestructura para aeronaves comerciales, aviación general y estacionamientos, junto con mejoras destinadas a fortalecer la seguridad y continuidad de las operaciones aéreas.
Presencia militar y apoyo a la comunidad
Posteriormente, el ministro Barros se trasladó hasta Coyhaique para visitar el Destacamento Motorizado N.º 14 “Aysén”, ubicado en el Campo Militar Coyhaique, perteneciente a la IV División de Ejército.
Durante la actividad, conoció las capacidades y situación actual de esta unidad táctica y de citada División, recorrió sus instalaciones y compartió con oficiales y suboficiales.
En la oportunidad, el secretario de Estado destacó la histórica contribución de las Fuerzas Armadas al desarrollo de la zona austral y su permanente presencia en apoyo de sus habitantes.
“El Ejército está presente, al igual que las Fuerzas Armadas, en todo el territorio nacional y en esta zona muy especialmente. Las Fuerzas Armadas han sido clave en el desarrollo del sur de nuestro país. El Cuerpo Militar del Trabajo y las unidades militares generan una presencia que da tranquilidad y seguridad a toda la población”, señaló el ministro Barros.
50 años del inicio de las obras de la Carretera Austral
Para finalizar la jornada, el ministro de Defensa se trasladó hasta Cerro Castillo para participar en la ceremonia de conmemoración de los 50 años del inicio de las obras de construcción de la Carretera Longitudinal Austral, organizada por el Gobierno Regional de Aysén.
Las primeras obras fueron ejecutadas por el Ejército de Chile, a través del Cuerpo Militar del Trabajo (CMT), a partir de 1976. Su construcción significó décadas de trabajo para abrir caminos, atravesar bosques, perforar roca y construir puentes en una de las geografías más complejas del territorio nacional.
El ministro Barros relevó especialmente la dimensión estratégica que tuvo esta obra para Chile: “estamos ante una gran obra, no solo por la conectividad, que tiene que ver con la soberanía, sino también por la incorporación a la vida económica y turística de miles de chilenos que vivían bastante aislados”.
Asimismo, rememoró el trabajo realizado por generaciones de integrantes del Cuerpo Militar del Trabajo: “hay que recordar el mérito del CMT, que tiene más de 50 mártires en esta obra. El llamado es a hacer las cosas como país, enfrentar los desafíos que tenemos con optimismo, con empuje y con ganas de hacer las cosas”.
Enfatizó además que la conectividad de la zona austral constituye un desafío de largo plazo para el Estado. “La conectividad permite la habitabilidad, permite que la gente se radique, que tenga escuelas y salud, y eso va a permitir poblar toda la zona sur-austral. Eso es esencial para el desarrollo y la defensa de nuestra soberanía”, sostuvo.
“Tenemos que atrevernos a soñar y actuar en grande”
La jornada tuvo también un significado personal para el ministro Barros, quien recordó que hace 51 años, cuando tenía 18, visitó Aysén para participar en trabajos de verano y conoció una realidad muy distinta a la actual.
“Hace 51 años estuve aquí de joven, a los 18 años, participando en trabajos de verano, en un Chile muy aislado y en un Coyhaique muy alejado. Impresiona ver el progreso y el desarrollo que ha tenido nuestro país. El Coyhaique de hace 51 años y el de hoy son distintos; es otro sur de Chile, es otro Chile”, reflexionó.
En ese sentido, llamó a proyectar los desafíos de conectividad de las próximas décadas y avanzar en la integración terrestre del extremo austral.
“Tenemos que atrevernos a soñar, a actuar en grande. Tenemos que mirar con más optimismo y darnos cuenta de que podemos hacer más por el país juntos, trabajando unidos, para que la Carretera Austral no solo llegue hasta Villa O’Higgins, sino que algún día llegue hasta Puerto Natales y tengamos nuestro territorio unido por una obra hecha con manos chilenas”, concluyó.
