El ministro de Defensa Nacional, Fernando Barros, encabezó este viernes la ceremonia y desfile cívico-militar con la que se conmemoraron los 212 años de la Batalla de Rancagua, uno de los acontecimientos fundamentales del proceso de Independencia de Chile.


La actividad se desarrolló en la histórica ciudad y congregó a más de 4.000 participantes, entre estudiantes, organizaciones de la sociedad civil, escuelas matrices de las Fuerzas Armadas y de Orden y Seguridad, Gendarmería y unidades militares, reafirmando el carácter ciudadano y republicano de esta tradicional conmemoración.


Al término de la ceremonia, el ministro Barros valoró especialmente la participación de los estudiantes, las instituciones y las unidades de las Fuerzas Armadas, y sostuvo que la Batalla de Rancagua entrega una enseñanza que mantiene plena vigencia para el país.


“Cuando Chile estuvo dividido, cuando no nos encontramos entre los chilenos, no pudimos sortear las dificultades que se presentaban. En ese momento hubo una descoordinación, hubo falta de encuentro entre los chilenos, y se produjo lo que todos conocemos”, afirmó.


El secretario de Estado recordó que, tras la derrota de 1814, las fuerzas patriotas lograron reorganizarse y continuar el proceso que finalmente conduciría a la Independencia, destacando la importancia de recoger esa experiencia frente a los desafíos actuales.


“Chile tiene muchas necesidades, tiene problemas en distintas áreas, y la única forma de que lo logremos sortear es trabajando todos juntos”, señaló, agregando que la historia de Rancagua, O’Higgins y Carrera debe servir como una lección para “enfrentar los desafíos que tenemos poniéndonos todos juntos, trabajando de manera cooperativa, con entusiasmo para sacar adelante a Chile”.


El ministro Barros cerró su mensaje subrayando el sentido que esta fecha puede tener para las nuevas generaciones: “esperamos que Rancagua no sea más un desastre, sino que sea una lección para todos los chilenos, para estas generaciones, porque Chile no puede esperar”.


La ceremonia se desarrolló en la capital regional bajo una fuerte lluvia, con familias, estudiantes y organizaciones que permanecieron igual durante el desfile, demostrando su respeto por la fecha y su orgullo por participar en esta actividad cívica militar.

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