


Con ocasión de la ceremonia inaugural de la Feria Internacional del Aire y del Espacio, FIDAE, hizo uso de la palabra el Ministro de Defensa Nacional, Fernando Barros.
“Muy buenos días. Autoridades nacionales y extranjeras, delegaciones oficiales, representantes de la industria, académicos, amigas y amigos:
Es un honor, como Ministro de Defensa Nacional, darles la más cordial bienvenida a una nueva edición de la Feria Internacional del Aire y del Espacio, FIDAE 2026.
Nos reunimos hoy en un lugar que es mucho más que un recinto ferial. Este es un espacio donde convergen la historia, la tecnología y, sobre todo, el futuro.
Hace más de cuatro décadas, en 1980, cuando esta feria nació bajo el nombre de FIDA, sus creadores tuvieron una visión que hoy podemos apreciar en toda su dimensión: comprendieron que el desarrollo de un país también depende de su capacidad de mirar hacia el cielo; de atreverse a pensar más allá del horizonte inmediato; de entender que la aviación, el espacio, la defensa y la innovación no son mundos separados, sino dimensiones complementarias del progreso nacional.
Quienes imaginaron esta feria no estaban organizando simplemente una exhibición. Estaban creando un punto de encuentro entre la industria, el conocimiento, la defensa, la tecnología y la ciudadanía.
Y esa visión, que en su momento pudo parecer audaz, incluso adelantada a su tiempo, ha dado frutos notables. Después de 46 años, FIDAE se ha consolidado como la feria aeroespacial, de defensa y seguridad más importante de América Latina, y como una referencia internacional para quienes piensan y construyen el porvenir.
Porque FIDAE no es solo una vitrina: Es una red de cooperación, una plataforma de intercambio, un ecosistema de confianza.
Aquí no solo se exhiben aeronaves, sistemas o desarrollos tecnológicos de vanguardia. Aquí también se construyen relaciones, se generan oportunidades, se comparten capacidades y se abren caminos de colaboración entre países, empresas, instituciones y centros de investigación.
Y basta observar la presencia de las delegaciones, empresas, especialistas y autoridades que hoy nos acompañan para confirmar la relevancia que esta feria ha alcanzado.
Chile sirve de sede a este encuentro con humildad, pero también con el legítimo orgullo de que ser el centro, cada dos años, de la mayor reunión del hemisferio sur en materia de desarrollo tecnológico del aire.
Pero el futuro que aquí se proyecta no es abstracto. Tiene efectos concretos.
FIDAE es un encuentro multisectorial que integra aviación civil, defensa, seguridad, mantenimiento, servicios aeroportuarios y tecnología espacial. Es, en términos contemporáneos, una gran plataforma de innovación aplicada.
Y para Chile, esto tiene una importancia especial.
Porque nuestro país no solo cuenta con Fuerzas Armadas profesionales, preparadas y altamente capacitadas. Chile también ha decidido mirar con seriedad el desarrollo aeroespacial, el fortalecimiento de su industria de defensa, el avance del sector aeronáutico y la consolidación de una capacidad espacial propia, con visión de futuro.
Eso también está presente en esta feria.
Aquí se expresa un país que quiere crecer con conocimiento, con tecnología y con soberanía. Un país que entiende que el desarrollo no consiste solo en administrar el presente, sino también en preparar inteligentemente el mañana.
Pero hay una dimensión de FIDAE que merece ser destacada con especial énfasis: su vínculo con la ciudadanía.
Porque si durante la semana esta feria es un gran punto de encuentro profesional, el fin de semana se transforma en una verdadera fiesta nacional.
Y hay que decirlo con claridad: los chilenos quieren a FIDAE. La esperan, la siguen y la disfrutan.
Cada dos años, miles de personas organizan su visita con anticipación. Familias completas llegan hasta este lugar para compartir una experiencia que ya forma parte de nuestra memoria colectiva. Los niños se maravillan al ver por primera vez una aeronave en vuelo cercano. Los jóvenes descubren vocaciones. Los adultos reencuentran esa fascinación profunda por la ciencia, la técnica y el progreso.
Y eso se nota en algo muy concreto: las entradas del fin de semana se agotan. Porque FIDAE no es solo una feria especializada. También es una experiencia cultural, familiar y ciudadana.
Por eso, este evento no es únicamente motivo de orgullo para el Gobierno, para la Fuerza Aérea o para las autoridades presentes.
FIDAE es un orgullo para Chile y, más aún, es un orgullo de los chilenos.
Ahora bien, cabe hacerse una pregunta que muchas veces surge legítimamente:
¿En qué beneficia FIDAE a las personas, más allá de ver aviones o disfrutar de un gran panorama de fin de semana?
La respuesta es muy concreta.
FIDAE beneficia a las personas porque impulsa empleo, dinamiza sectores como el turismo, la hotelería, el transporte y los servicios, y genera oportunidades para empresas nacionales, emprendedores y pequeñas y medianas empresas que encuentran aquí una plataforma para crecer, innovar e internacionalizarse.
Beneficia a las personas porque conecta a la academia con la industria, y esa conexión es esencial para formar talento, generar conocimiento y abrir oportunidades a las nuevas generaciones.
Pero también FIDAE beneficia a las personas porque nos permite soñar e imaginar.
FIDAE promueve innovación. Y cuando la innovación se transforma en soluciones concretas, mejora la calidad de vida, fortalece la seguridad y amplía nuestras capacidades como país.
Otro de los beneficios de FIDAE es su contribución a la paz y la hermandad entre las naciones. En Chile creemos firmemente en que el rol de las instituciones de Defensa es preservar La Paz y la función de las capacidades estratégicas es la disuasión deben forma que, en caso de presentarse divergencias ellas sean resueltas pacíficamente y conforme a los métodos pacíficos de solución que contempla la ley.
Y no es una contradicción la existencia de equipamiento de Defensa, cuyo objetivo es evitar conflictos y forzar a quienes enfrentan diferencias que parecen irreconciliables a solucionarlas según las enseñanzas, muchas veces olvidadas, de milenios de desarrollo de nuestra civilización y a los valores de la vida en sociedad, bajo el imperio del Derecho, y la plena consideración de la dignidad humana y de sus derechos fundamentales.
El gobierno del Presidente José Antonio Kast, continuador de una larga tradición de la nación chilena, mantiene el firme compromiso con el respeto del derecho internacional como fórmula de solución de los conflictos entre las naciones y reitera su convicción de la obligación que tienen todos los pueblos, todas las naciones y todas instituciones en orden a evitar conflictos y propender hacia la Paz.
Y conscientes de las debilidades humanas y las complejidades de la convivencia entre las naciones como asimismo, de nuevas formas de peligro para La Paz como lo constituye el crimen internacional, las asociaciones criminales de la droga y el narcoterrorismo, es que Chile cuenta con Fuerzas Armadas profesionales, altamente preparadas, con alto nivel tecnológico, y esencialmente patriotas, que están solemnemente comprometidas con la Paz a través de una efectiva disuasión, para lo cual cuentan con las capacidades tanto humanas como de equipamiento necesarias para enfrentar las adversidades que puedan presentarse.
Creo que la principal disuasión que puede tener un país es la cooperación con otras naciones: la cooperación en la ciencia, en la tecnología, en la economía, en la educación y en todos los ámbitos del desarrollo.
Y esa cooperación solo es sostenible cuando descansa sobre un fundamento esencial: el respeto al derecho nacional e internacional.
Porque es el Derecho —junto con la cooperación entre los Estados— lo que garantiza el respeto a los derechos humanos, fortalece la confianza entre las naciones y ayuda a prevenir los conflictos.
Todo ello lo vemos en encuentros como el que inauguramos hoy en este aeropuerto
Señoras y señores:
En un mundo marcado por la incertidumbre, por cambios tecnológicos acelerados y por desafíos estratégicos cada vez más complejos, espacios como FIDAE adquieren un valor aún mayor.
Porque aquí no solo se viene a competir, sino que también se viene a cooperar y a trabajar en paz.
Y esa cooperación —en defensa, en ciencia, en innovación y en tecnología— constituye hoy una de las formas más eficaces de fortalecer la estabilidad, el desarrollo y la paz, siempre sobre la base del respeto a las soberanías, al derecho internacional y a la dignidad de las personas.
Quiero agradecer muy sinceramente a todos quienes hacen posible esta nueva edición de FIDAE: a la Fuerza Aérea de Chile, a los organizadores, a las empresas participantes, a las delegaciones extranjeras y, muy especialmente, a la ciudadanía, que ha hecho de esta feria una tradición viva, vigente y profundamente valorada.
Y quisiera terminar invitándolos a recorrer esta feria con curiosidad, con apertura y con sentido de futuro. Porque el futuro y la paz no se contemplan desde lejos, sino que se diseñan, se construyen y se comparten.
Y creo que no existe otro lugar mejor en esta zona del planeta para diseñar, construir y compartir, que la Feria Internacional del Aire y del Espacio FIDAE 2026 que hoy inauguramos.
Muchas gracias”.
