


El Presidente de la República, José Antonio Kast, encabezó la ceremonia de Juramento a la Bandera Nacional, instancia que recuerda el sacrificio de los 77 héroes del Combate de La Concepción y simboliza el compromiso máximo de servicio a Chile de parte de los integrantes de las Fuerzas Armadas.
La actividad que conmemora, además, el día de la Bandera, contó con la presencia del ministro de Defensa Nacional (S), Rodrigo Álvarez y el Subsecretario para las Fuerzas Armadas, Christian Bolívar.
La ceremonia se realizó frente al Palacio de La Moneda, en el bandejón central de la Alameda, en la Plaza de la Ciudadanía y en ella participó la Primera Dama, María Pía Adriasola, el Biministro del Interior y Secretario General de Gobierno, Claudio Alvarado; el Presidente de la Cámara de Diputadas y Diputados, Jorge Alessandri; el Comandante en Jefe del Ejército, General de Ejército Pedro Varela y el Director de la Escuela Militar, Coronel Guillermo Castro, entre otras autoridades.
Durante su discurso, el Comandante en Jefe del Ejército, Pedro Varela, manifestó que el “ejemplo de La Concepción nos enseña que el verdadero valor no consiste únicamente en enfrentar el peligro, sino también en cumplir diariamente con las obligaciones propias del servicio, actuar con integridad cuando nadie observa y mantener la fidelidad a los principios que hemos jurado defender”.
En esta línea, añadió que las múltiples tareas que hoy desarrolla el Ejército en beneficio de la sociedad, “son valiosas y necesarias. El apoyo ante catástrofes, la presencia en zonas aisladas, el control de la frontera norte, la seguridad nacional en zonas bajo estado de excepción constitucional, la conexión nacional a través de la construcción de caminos por parte del Cuerpo Militar del Trabajo, la cooperación internacional y la colaboración con distintos organismos del Estado, entre otras, constituyen expresiones concretas de servicio al país. La ciudadanía las aprecia, valora y reconoce”.
Del mismo modo, enfatizó que “ninguna de estas obligaciones debe hacernos perder de vista la razón fundamental de nuestra existencia institucional: estar preparados para la defensa de Chile”.
“Esa es la misión que orienta nuestra organización y entrenamiento, da sentido a nuestro juramento y nos recuerda esa verdad permanente, una nación soberana requiere una fuerza profesional, disciplinada y preparada para enfrentar cualquier desafío que amenace su soberanía, su integridad territorial y los intereses permanentes de la nación”, concluyó Varela.
Ceremonia de juramento
Este año, el Ejército decidió acercar la ceremonia a la ciudadanía, efectuando juramentos en las principales plazas del país, desde Arica hasta Porvenir.
A nivel nacional, un total de 7.661 integrantes del Ejército prestaron juramento, de los cuales 6.427 son hombres y 1.234 mujeres. Del total, 116 corresponden a oficiales, 600 a suboficiales, 1.483 a alumnos, 324 a soldados de tropa profesional y 5.138 a soldados conscriptos.
En Santiago, la ceremonia reunió a 2.532 efectivos, integrados por 2.046 hombres y 486 mujeres, además de un grupo de reservistas del Ejército, quienes renovaron su compromiso de servicio con la patria.
Fecha histórica
Cabe consignar que cada 9 de julio, el Ejército de Chile recuerda el heroísmo de los 77 soldados que combatieron en La Concepción, quienes los días 9 y 10 de julio de 1882 resistieron hasta la muerte durante la Guerra del Pacífico. Este año se cumplen 144 años de aquella gesta, considerada uno de los episodios más emblemáticos de la historia militar del país.
El Juramento a la Bandera tiene su origen en 1818, cuando fue realizado por primera vez en la ciudad de Talca tras la proclamación de la Independencia por el General Bernardo O’Higgins. Posteriormente, en 1914, un Decreto Supremo institucionalizó su realización los días 9 y 10 de julio de cada año.
