Imagen de Encabezado 1, embarcaciones en la orilla.

Imagen de Encabezado 2, personal Armada de Chile en formación

Imagen de Encabezado 3, Ejercito de Chile apoyando en desastres
Imagen de Encabezado 4, Ejercito de Chile en ejercicios de guerra
Imagen de Encabezado 5, Helicoptero
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Ministerio de Defensa Nacional

11 de julio de 2019

Presidente Piñera encabeza Ceremonia de Juramento a la Bandera del Ejército

  • Este año prestaron juramento 10.698 jóvenes chilenos. “Esta bandera simboliza un Chile unido y orgulloso de su historia”, dijo el Jefe de Estado.

El Presidente Sebastián Piñera encabezó la ceremonia de Juramento a la Bandera 2019 de los oficiales y suboficiales recién egresados del Ejército, hito que se realiza cada año en conmemoración del Combate de La Concepción del 9 y 10 de julio de 1882.

El mandatario estuvo acompañado por el Ministro de Defensa Nacional, Alberto Espina y por el Comandante en Jefe del Ejército, general Ricardo Martínez además de los subsecretarios de Defensa y para las Fuerzas Armadas, parlamentarios, e invitados civiles y militares.

Este año juraron a la Bandera 9.131 hombres y 1.567 mujeres. De ellos eran 281 oficiales, 654 suboficiales, 738 alumnos, 996 soldados de tropa profesional y 8.029 soldados conscriptos.

“Esta bandera simboliza un Chile unido, orgulloso de su historia y que mira el futuro con confianza, con optimismo y con esperanza”, dijo el Presidente en el acto.
El Juramento a la Bandera recuerda el sacrificio realizado por los 77 soldados de la 4ta. Compañía del Batallón 6° de Línea “Chacabuco”, que rindieron su vida en el combate de “La Concepción” antes de rendirse.

“Los chilenos de hoy no tendremos la oportunidad y el honor de una muerte tan heroica como los Héroes de La Concepción, pero sí podemos vivir como ellos con el mismo amor por la Patria, con los mismos valores y principios y ser chilenos valientes, honrados y amantes de la Patria, como ustedes han jurado ante nuestra bandera”, añadió el Jefe de Estado.

El primer Juramento a la Bandera se realizó en la ciudad de Talca el 12 de febrero de 1818, lugar donde se proclamó la Independencia por parte del General Bernardo O’Higgins y las fuerzas patriotas. Desde entonces y oficializado por Decreto Supremo de 1914, los soldados se comprometen, cada 9 y 10 de julio, alzando su mano derecha hacia el Estandarte de Combate, a servir a Chile.

El juramento lo realizan oficiales y personal del Cuadro Permanente cuando son destinados a su primera unidad, los alumnos de las escuelas matrices, los soldados de tropa profesional y soldados conscriptos. Este acto simboliza el paso de ser un ciudadano común, a un defensor de la Patria.

DECRETO SOBRE FFAA

Tras la ceremonia, el Presidente Sebastián Piñera firmó un decreto que autoriza la cooperación y colaboración de las Fuerzas Armadas con las policías en el combate al narcotráfico y el crimen organizado.

El Mandatario explicó que las FF.AA. entregarán “un apoyo a través de todos los medios con que ellas cuentan” a las funciones que actualmente realizan tanto Carabineros como la Policía de Investigaciones.

“Estoy convencido de que nuestras FF.AA. pueden hacer un enorme aporte para evitar que por nuestras fronteras los narcotraficantes y el crimen organizado ingresen drogas que envenenan a nuestra juventud u organicen actos que destruyen muchas veces la paz y la seguridad de nuestros compatriotas. Creo que las FF.AA. van a cumplir con este decreto una nueva función en beneficio de nuestro país”, señaló.

Agregó que ello es posible por el carácter polivalente de las Fuerzas Armadas: “están preparadas para defender nuestra soberanía en tiempos de guerra, pero también para colaborar en tiempos de paz. Este decreto permite a las FF.AA. aportar sus capacidades en la lucha contra el narcotráfico, el crimen organizado y para proteger mejor nuestras fronteras”.

El decreto delega la responsabilidad de controlar estas operaciones en el ministro de Defensa Nacional, fijando límites y restricciones claras a esta colaboración.
Se limita a actividades que se relacionen con el narcotráfico y el crimen organizado transnacional.

Se restringe a zonas fronterizas, sobre todo en aquellas en las que el mando designado ejerza el control operacional.

Se acota a la vigilancia y apoyo logístico, de transporte y tecnológico, debiendo limitar la conducción de las fuerzas asignadas por función, tiempo y lugar.