Chile en Haití: hacia una reducción gradual, responsable y cooperativa

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El proceso de solicitud al Congreso para la extensión de la participación de Chile en la Misión de Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH) ha mostrado un debate de altura y consensos de gran relevancia. Lejos de constituir un trámite rutinario, este diálogo ha revelado que existe en nuestro país una consciencia madura respecto del papel de Chile en el mundo, su participación en las operaciones de paz y su contribución en Haití.

En este marco, uno de los acuerdos más relevantes expresados en la discusión parlamentaria dice relación con la necesidad de actuar de manera coordinada con los países de la región en la búsqueda de respuestas colectivas a los desafíos de seguridad que enfrentan. La participación de Chile en la MINUSTAH es la expresión más concreta del liderazgo efectivo que ha alcanzado en la región y del compromiso de nuestro país con la preservación de la paz y la seguridad internacionales.

Los objetivos de las actuales operaciones de mantenimiento de la paz son, no sólo mantener la paz y la seguridad, sino también facilitar procesos políticos, proteger a civiles, ayudar en el desarme, la desmovilización y la reintegración de ex combatientes; apoyar la organización de procesos electorales, proteger y promover los derechos humanos y ayudar a restablecer el estado de derecho. Una tarea que requiere compromisos durables y continuos por parte de la comunidad internacional, lo que plantea la exigencia de construir procesos de la paz basados en objetivos antes que en plazos.

Si bien es razonable proponer horizontes de tiempo para el cumplimiento de etapas en toda misión de paz, la evidencia de la historia es abundante respecto de consecuencias graves derivadas de retiros anticipados, sin  ponderar las condiciones del terreno. Estas situaciones han llevado indefectiblemente a un resurgimiento de la violencia y la pérdida del esfuerzo invertido en aliviar el sufrimiento de las personas. La reducción de contingentes en operaciones de paz debe ser gradual y programada, responsable y cooperativa.

Es evidente hoy que la situación en Haití presenta avances relevantes, las que incluso han permitido a Naciones Unidas elaborar un Plan de Consolidación –hoy en ejecución-, cuyas previsiones sobre la disminución del contingente militar incluso se han acelerado. En este contexto, los años 2014 y 2015 deben entenderse como la preparación de un retiro sustantivo, en el seno de la ONU, de fuerzas militares y un fortalecimiento de las tareas civiles de la misión. Debemos recordar que esto se produce después de un terremoto de devastadores consecuencias ocurrido en 2010 en Haití, que naturalmente retrotrajo muchos de los logros obtenidos hasta 2009 y retardó el avance del proceso de construcción institucional y económico-social. Los objetivos que hoy perseguimos están contenidos en este Plan, que es de naturaleza pública y puede ser consultado por cualquier ciudadano.

De ahí que la posición de Chile se base en apoyar el Plan de Consolidación de MINUSTAH, promoviendo las condiciones para que se pueda dar una marcha más ágil a la reducción gradual de tropas, bajo el concepto de reducción responsable y cooperativa.

Por estas razones, Chile continuará impulsando con energía el logro de estos objetivos, buscando siempre un amplio consenso nacional y regional, y manteniendo como prioridades fundamentales el interés de Chile y los principios humanitarios que forman parte de nuestra identidad como país.