Gobierno de Chile

Ministerio de Defensa Nacional

Discurso del Ministro de Defensa Andrés Allamand en la Ceremonia Oficial de Juramento a la Bandera

Me corresponde, en nombre del Presidente de la República, Sebastián Piñera, felicitar a los oficiales, clases y soldados conscriptos del Regimiento de Infantería “Talca” que han jurado a la Bandera.

Especial significado, por representar la importante presencia de la mujer en nuestras Fuerzas Armadas, tiene el juramento de la Subteniente Marcela López Cerón. Junto han jurado, el cabo Hugo Ramírez Ramírez y 378 soldados conscriptos. Antes, en esta misma ciudad, un 12 de febrero de 1818 juró frente a esta misma gloriosa bandera de la estrella solitaria -azul como el cielo, blanca como la nieve, roja como la sangre- el Padre de la Patria, Bernardo O’Higgins.

A lo largo del país el mismo juramento ha sido prestado, con idéntica solemnidad, con igual emoción y en medio del orgullo de sus familiares por más de 13.000 efectivos de nuestro Ejército.

Tal como señaló el Presidente Piñera el año pasado en la ceremonia que tuvo lugar en Antofagasta, el combate de La Concepción simboliza el máximo compromiso con la Patria y una demostración sin parangón de valentía y coraje. El legado de los héroes de La Concepción se resume en el grito del joven subteniente Luis Cruz Martínez antes de morir: “ Los chilenos no se rinden”.

Esa inspiración es la que templa nuestro carácter y nos distingue como un pueblo siempre fuerte frente a la adversidad; una nación que siempre se levanta, un país que siempre está a la altura de los desafíos que el destino le pone por delante.

Señoras y señores:

El significado profundo, pero por sobre todo actual de esta ceremonia, emerge de los dos valores que conjuga: el valor del heroísmo y el valor del juramento.

El heroísmo es la demostración máxima del sacrificio y de la generosidad. A su vez, la generosidad es la expresión viva del altruismo, el desprendimiento y, sobre todo, la nobleza hacia los demás.

Toda sociedad debe recordar siempre las gestas heroicas de su historia, ya que ellas son la otra cara del egoísmo y la primacía de los intereses individuales. El heroísmo es la expresión más férrea de la voluntad de servir a los demás, de contribuir al destino común, de aportar a la grandeza de la Patria.

El heroísmo es la abnegación que lleva al sacrificio por los otros. Es en el fondo una apelación a la unidad nacional, sin la cual los chilenos no alcanzaremos las metas de progreso y justicia social que nos hemos propuesto desde que somos una nación independiente.

El juramento es un acto de afirmación, es el sometimiento solemne y voluntario a un compromiso de vida.
Por eso, las más diversas profesiones establecen juramentos: entre otros, los ingenieros se obligan “a contribuir con obras y conocimientos a una sociedad más humana”; los médicos a “ir siempre por el beneficio de los enfermos” y los abogados a “desempeñar leal y honradamente la profesión”. En el ámbito público los jueces juran “guardar las leyes de la República”; los parlamentarios “consultar en el ejercicio de sus funciones los verdaderos intereses de la nación”; los Ministros de Estado “desempeñar fielmente el cargo conferido”; los embajadores “consagrarse al servicio exterior de Chile y promover los valores de la nación” y el Presidente de La República, la máxima autoridad del país, “conservar la independencia de la Nación, guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes”.

Sin embargo, el juramento militar tiene un rasgo singular y sublime: ofrece “servir fielmente a la Patria hasta rendir la vida si fuere necesario”. Tal juramento sublime, es la mejor garantía para la defensa de la paz, la soberanía y la integridad territorial de Chile.

Quienes hoy han jurado a la Bandera tienen motivos para estar orgullosos: se han incorporado al Ejército de Chile, una institución nacida con la República, protagonista de su historia, respetada más allá de nuestras fronteras; una institución profesional, jerarquizada y disciplinada; una institución moderna, actualizada frente a los nuevos requerimientos, comprometida ampliamente con la preservación de la paz, la ayuda humanitaria y la protección de la ciudadanía y , por sobre todo, una institución que recoge la admiración y el afecto de todos los chilenos.

Los valores del heroísmo y del juramento son la mejor inspiración para reanimar el compromiso de todos con Chile y con su unidad, indispensables para alcanzar el progreso con justicia social e igualdad de oportunidades que siempre hemos anhelado para nuestra Patria.

Muchas Gracias