Palabras del Ministro de Defensa, Andrés Allamand, en la Ceremonia de firma del MOU entre las Naciones Unidas y Chile y Argentina para la creación de la Fuerza de Paz “Cruz del Sur”
Los chilenos valoramos las grandes oportunidades que el mundo global ha abierto a los países que avanzan hacia el desarrollo. Sin embargo, sabemos que un planeta más interdependiente es también fuente de nuevos riesgos y desafíos que pueden perturbar la paz que todos necesitamos para construir nuestro futuro.
Chilenos y argentinos conocemos bien el valor de la paz.
En las últimas tres décadas, encontramos el camino para despejar obstáculos y generar iniciativas inéditas de confianza mutua. Hemos construir vínculos sólidos basados en la cooperación y la integración que nos permiten hoy dar un paso trascendental a través de una iniciativa que hará posible que juntos seamos “exportadores de la paz”.
En Haití, Chipre, Bosnia, Timor Oriental, Medio Oriente, Camboya y tantos otros lugares del mundo donde hombres y mujeres de nuestros países han concurrido a trabajar por la paz, hemos comprobado que juntos somos capaces de mucho más. Este espíritu es el que yace en el corazón de la Fuerza de Paz Binacional “Cruz del Sur”.
Tras seis años de trabajo, tenemos hoy una Fuerza que está constituida por tres componentes – terrestre, naval y aéreo – todos los cuales son binacionales, y pueden ser desplegados en conjunto o modularmente, de acuerdo a lo que solicite Naciones Unidas. Podrá, entre otras cosas, proporcionar presencia en un área de crisis después de una resolución del Consejo de Seguridad; brindar “áreas seguras” a personas y grupos cuyas vidas peligren por el conflicto, y asegurar operaciones de ayuda en emergencias humanitarias. Asimismo, esta iniciativa binacional optimizará recursos humanos y materiales de las operaciones de paz de ambos países.
El desarrollo de “Cruz del Sur” ha tenido también un efecto intangible: El trabajo combinado de su personal ha contribuido al afianzamiento de la relación bilateral desde las instituciones hasta las personas. Por esto, la Fuerza de Paz Combinada, que quedará en condiciones de ser desplegada con el consentimiento de ambos países a partir de 2012, una vez concluido su programa de entrenamiento y alistamiento, representa un hito fundamental en los esfuerzos de cooperación, integración y asociación en materias de defensa entre nuestros países.
Confiamos en que “Cruz del Sur” se constituya en un testimonio para Latinoamérica acerca de cómo el siglo XXI nos da la oportunidad de construir unidos un futuro mejor para nuestros pueblos.
Hace dos siglos nos hermanamos en el glorioso Ejército de Los Andes y luego en la Expedición Libertadora del Peru. Hoy renovamos nuestra hermandad, no para alcanzar la libertad de nuestras naciones ya conquistada, sino para construir la paz donde otros la necesiten para vivir en libertad y en democracia.
Muchas gracias.